Nadie sabe a dónde nos dirige ese viento que viene de bien lejos. Nadie sabe porque las nubes, en días de tormenta, intimidan con el sol. Nadie sabe por qué la luna se esconde de él. Nadie sabe de dónde vienen esas ganas de volar. Hay cosas que, simplemente, no se saben.. Y vuelvo a mirar a mi alrededor.. no hay nadie, que soledad tan deliciosa!...
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